CUPIDO

En la plaza te vi

Y al mirarte, prendada

Quedé de ti

También tus ojos me seguían

Y ya no pudimos, casi ni decir

¡¡Hola!! ¿Cómo te llamas?

Quien dice, que no existe cupido

Si la flecha que en mi pecho se clavó

No podía venir, de otro lugar

Tu cara me sonreía

Y yo no sé lo que hacía

Hablaba sin parar

Cosas que no iban más allá

Solo sé, que tú me mirabas

Y que con los ojos me acariciabas

No necesitaba tus palabras

Pues todo lo decía tu mirada

Pero con los nervios

Se nos olvidó

Pedirnos el móvil, y al despedirnos

Un adiós, fue nuestra última palabra.

Ahora, sentada estoy en la plaza

Buscando tu mirada

Pero el tren pasó

Y tú, ya no estabas

Emi (25-08-2013)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *